Porqué fracasar fue lo mejor de mi vida: 3 historias

Han pasado 6 meses desde mi última entrada en este blog, pero por lo que verán de las historias abajo, se debe a que he estado ocupado. No necesariamente de la forma positiva, pues del título podrás inferir que las cosas no han estado positivas en mi vida. Pero de esto es de lo que se puede aprender más y esa es la lección que quiero que puedas aprendar como yo la aprendí en los últimos 6 meses.

Me he topado con cientos de posts en Facebook, Twitter u otros blogs en los que te dan un mensaje positivo como: “si te mantienes positivo, las cosas mejorarán” o “si crees en el destino, todo se arreglará” o “la vida quiere lo mejor para ti, sólo deja que todo siga su curso“. De estos, el último tiene algo de verdad, pero en general todos son falsos, pues tu vida es lo que haces de ella y como disfrutas el poco tiempo de vida que tienes en este tercer planeta desde el sol. Hoy te contaré de tres fracasos graves que tuve durante los últimos 6 meses, tres fracasos que me pegaron en tres aspectos importantes de mi vida: sentimental, profesional y económico.

Fracaso Sentimental

Empezaré con el más fácil de explicar y con el que muchos se sentirán identificados porque es tan común alrededor del mundo que todos podemos escribir una historia al respecto. La historia es simple:

  1. Te enamoras de una chica/chico especial.
  2. Esta persona toma una posición protagonista en tu vida y no te puedes imaginar una vida sin esa persona
  3. Tienes problemas pero logras arreglarlos
  4. Llegas al punto en el que te das cuentas que amor no es suficiente y por las circunstancias, la única respuesta es terminar esa relación por el bien de ambos.

La historia y las razones por las que tuve que terminar con mi ex-novia las describo en otra entrada en mi blog dirigido a chicas, pero si te interesa leer los detalles echa un vistazo a este enlace: porqué terminar fue la mejor decisión «haz clic para leer más». En pocas palabras, no teníamos las condiciones para continuar a pesar del sentimiento.

Aunque las razones son claras y la mente decide algo basado en la mayor ganancia a mediano y largo plazo, es difícil explicarle eso al corazón y claramente este fracaso sentimental llegó realmente adentro de mi corazón y me trajo a mis rodillas. Es difícil recuperarse de algo que pensabas que era la solución definitiva a la búsqueda de esa persona especial en tu vida.

Sin embargo, las relaciones son como libros, y aunque haya disfrutado una con mucha pasión y llegar al final me haya entristecido, otras relaciones me esperan adelante y lo que haya aprendido de esta relación puede ayudarme a asegurar el éxito de la siguiente relación en la que me encuentre. Por supuesto, esto no fue algo que acepté o tomé como un hecho inmediatamente terminada la relación con mi ex, me tomó seguir con dedicación la guía para superar a mi ex, echa un vistazo a la descripción en este artículo: revisión de la guía para superar a tu ex «haz click».

Seis meses después de haber terminado con una relación por acuerdo mutuo, me encuentro en una nueva relación que me da otra perspectiva en respecto a la pasión de una relación. Esta nueva relación supera las condiciones adversas de la relación anterior y además trae nuevas experiencias a mi vida que me motivan y me ayudaron con mis otros dos fracasos de este medio año.

 

Fracaso profesional

Si tienes una carrera profesional, o sea lo que sea a lo que te dedicas, que además de brindarte sustento económico te brinde esa satisfacción de estar contribuyendo con el avance del mundo, entonces sabrás la sensación de dedicar horas, días y meses a tareas que simplemente deseas ver terminadas. Tareas que talvez no hagan mayor cambio en tu progreso profesional pero que son parte de lo que deseas hacer con tu tiempo laboral. En algunos casos es levantarse temprano a diario o trabajar hasta tarde repitiendo la misma tarea una y otra vez tratando de lograr los resultados que deseas.

Sin embargo, en muchas ocasiones no importa tu esfuerzo o sacrificio, simplemente el éxito te evade y terminas fallando. No importa tu sacrificio, esfuerzo o pasión, a veces las condiciones son adversar y por más que pongas de tu parte, no se puede evitar. No podemos controlar el clima, las condiciones de mercado, las oportunidades que se abren y cierran.

El éxito si bien requiere sacrificio y esfuerzo constante, también depende en gran medida de la simple y pura suerte. Hace un tiempo escribí otro artículo sobre tomar el control del destino y mediante rituales regulares incrementar la posibilidad de alcanzar el éxito en tus metas, puedes ver el artículo aquí: controlar tu destino «haz clic».

Aún tomando todas estas medidas, el éxito no siempre está garantizado y a veces la compañía en la que trabajamos simplemente decide que el proyecto en el que trabajas ya no es tan importante para ellos y deciden reasignarte a una nueva tarea. Efectivamente esto impactó mi ego y la forma en la que me definía. Después de tantas horas, parte de mi orgullo personal y parte de lo que pienso de mí se reflejaba en este proyecto, y sin mayor miramiento, mis jefes deciden declararlo inútil e innecesario; así que lo interpreté como una ofensa directa y esto me hizo perder mi pasión por mi trabajo.

Me tomó algún tiempo poder entender que las decisiones sobre proyectos y metas responden al mercado y a factores externos, en algunos casos ni siquiera tiene que ver con las personas pero con decisiones externas que se reflejan en qué proyectos o puestos pueden continuar. Nuevamente, esta lección no fue mi primera interpretación y realmente me tomó algo de tiempo poder verlo así y aún más, me tomó tiempo poder superar la depresión en la que caí como consecuencia de este fracaso profesional. Tuve que revisitar mi progreso en la guía para superar la ansiedad de la que fui presa una vez iniciado el nuevo proyecto, te recomiendo leer sobre esta guía si aún no la conoces «haz clic».

 

Fracaso económico

En muchas ocasiones parece que la vida está enfocada en hacernos trizas y nuestros problemas vienen en múltiplos de tres. Además de perder el amor de mi vida y mi trabajo declararme como un proyecto innecesario; las inversiones en las que tenía mis ahorros simplemente fallaron, en un mercado dinámico algunas veces las inversiones riesgosas simplemente fallan y te dejan con menos de la mitad de lo que habías empezado. Eso si se tiene suerte, pues en otras ocasiones las inversiones se llevan todo el dinero que pusiste en ellas.

Me gustaría decir que este fracaso tiene un final feliz en el que recuperé de alguna forma mi dinero. Pero el final feliz que tengo para este fracaso va en otra dirección: el dinero va y viene, la salud y las personas que queremos no. Mi dinero se fue y por alguna razón tomó una gran parte de mi energía emocional pues sumado a los otros problemas que tenía me llevaban a una única conclusión: soy un fracaso y todo en lo que estoy trabajando falla.

El hecho de tener tres aspectos de mi vida fallando simultáneamente no es nada novedoso, y sé que muchos de mis lectores se identificarán con esa tendencia de tener estas situaciones como resultado de múltiples aspectos de su vida poniéndose más difícil de lo normal. De hecho, hace un tiempo analicé la situación en este artículo: como escapar de la prisión de la depresión «haz clic».

Conclusión

La vida es una continua batalla por encontrar qué nos define y que nos proporciona felicidad, incluyendo hacer felices a otros que nos llenan de sentimientos positivos. Aún cuando contemos con todos estos buenos deseos y momentos, las situaciones amargas y los períodos de condiciones contrarias a nuestras expectativas son inevitables. Lo importante es tomar de esos períodos lo que podamos para mejorar y volvernos más fuertes.

También es importante forjar en el calor  de esas pruebas difíciles un carácter con valores que te definan y que apesar de las situaciones a las que te enfrentes, no traicionarás. Valores forjados en estas condiciones pueden ayudarte a mantener clara la imagen de quien eres para ti mismo y hasta donde llegarás para reversar lo que sea que estés pasando.

Finalmente, aunque encontrarse en situaciones de fracaso es inevitable, tomar medidas para reducir la frecuencia de estos fracasos es totalmente posible. No extenderé mi artículo mucho más para explicar ese punto, pero echa un vistazo a esta guía en este enlace: maestro de tu mente, maestro de tu destino «haz clic».

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