Poder curativo de dejar ir: 4 tips

Llevaba algún tiempo sin publicar y eso se debe a que me he enfocado en un par de proyectos personales que pronto les compartiré. Pero por ahora solo me disculpo por no haber creado contenido nuevo.

Inicio mi entrada con esta disculpa pues es parte del proceso que estoy siguiendo de cerrar capítulos y abrir nuevos caminos sin mirar tanto atrás. Es parte de los cambios que estoy tomando para mejorar mi personalidad, más adelante te daré más detalles si te interesa hacer lo mismo.

Somos el resultado de nuestras experiencias y el pasado que arrastramos con nosotros. Para muchos de nosotros este pasado es tan pesado que es casi imposible avanzar, y cada paso hacia adelante parece ser dos pasos más hacia atrás.

En la entrada de hoy te describiré con 4 tips como dejar ir este pasado y trabajar para construir lo que hay adelante tuyo esperándote. Antes de seguir, te sugiero ver el producto que te permite alcanzar estas metas, maestro mental, la guía de las personas exitosas: sé mejor, sé quien quieres ser (haz click)

1. Desecha lo que no usas

En nuestras vidas terminamos acumulando muchos objetos y posesiones que no necesitamos, sea por valor sentimental o sea porque pensamos que lo necesitaremos a futuro. Se puede argumentar que es un rasgo genético que ayudó a nuestros ancestros a prepararse para inviernos fríos y a mantener recuerdos sociales.

Sin embargo, para muchos esta acumulación puede convertirse en obsesión y para muchos otros es la explicación simple a porqué sus habitaciones están llenas de cosas que no usarán de nuevo pero que no es precisamente basura.

Esta observación no es precisamente nueva y por ello es que hay tradiciones en diferentes culturas para deshacerse de lo que no usamos. Sea días en primavera que llaman de limpieza primaveral en países con cuatro estaciones, o sea la tradicional limpieza japonesa a final de año.

Hoy en día estas tradiciones han degenerado en deshacernos de posesiones para hacer espacio para nuevas posesiones que muchas veces no necesitamos. Pero se ha perdido la idea principal de la limpieza: dejar ir lo que no necesitas.

La primera vez que hagas una limpieza general será mucho trabajo no solo por el esfuerzo físico, sino también psicológico que conlleva dejar ir posesiones que en algún momento tenían un significado pero que ya no usas. Algunos ejemplos de mi limpieza a principios de este año cuando mi novia actual se mudó conmigo:

  • Las postales que mi ‘ex’ me envió
  • Las camisas que ya no me quedan pero me las regaló un tío que murió hace unos años
  • El sillón viejo que me acompañó todos mis estudios de posgrado
  • Los libros que no leí y no leeré de texto para mis estudios
  • La jarra de café quebrada que me regalaron cuando dejé mi trabajo

Todos con valor sentimental, pero ese valor está en los recuerdos y no en los objetos. Por eso dejé ir los objetos para hacer espacio para nuevas experiencias y sentimientos.

2. Deja ir los fantasmas del pasado

En lo personal no sé si creerás en espíritus o no; pero esta entrada se trata de esas experiencias o recuerdos tan fuertes, que aún cuando ya no estén ahí o hayan muerto mucho tiempo atrás, sigues trayéndolos al presente y los sientes tan vívidos como cuando ocurrieron.

Hay experiencias traumatizantes que son duras de superar, no quiero menospreciarlas y ni siquiera las mencionaré porque podría traer dolor para lectores o lectoras que tratan de evitar pensar en ellas. Sin embargo, así también hay tratamientos para muchas de ellas. Algunos tratamientos para superar el evento, mientras otros tratamientos ayudan a sobrellevar las consecuencias día a día de diferentes maneras.

Lo importante y constante en muchos casos es identificar estos fantasmas del pasado, enfrentarlos y poder restarles poder para que no determinen tu vida.

Tengo un ejemplo algo simple de mi vida personal: yo tengo miedo a las alturas en espacios abiertos, es decir, vértigo. La razón de mi vértigo la he identificado a la costumbre de mi tío de tirarme en el aire contra mi voluntad cuando apenas y podía caminar (tengo una excelente memoria). Esto me ha acompañado toda mi vida y siempre he sentido que me limita a disfrutar ciertos aspectos de la vida como viajar. Después de trabajo en ello, he aprendido a controlar mi temor para “hablarme” fuera del estado irracional de temor y poder tranquilizarme a un nivel normal. Aunque no creo que vaya a saltar en paracaídas la próxima semana, sé que puedo montarme en un teleférico con mi novia y disfrutar del viaje mirando por la ventana.

3. Deja ir a las personas que ya no están contigo

Este punto es muy difícil y por su cuenta merece todo un blog, pues lidiar con la pérdida de seres queridos es de los retos más grandes que cualquier humano enfrentará en su vida. Lo peor de ello es que tenemos que enfrentarlo con mayor regularidad de la que desearíamos.

En este punto me refiero a dos casos particulares en forma separada:

  1. Personas que dejan nuestras vidas porque mueren
  2. Personas que dejan nuestras vidas porque así es la vida

Empezaré con el segundo punto, pues espero que haya atrapado tu atención: así es la vida. Nuestros mejores amigos de la infancia cambian, se mudan o se dedican a otras actividades, de la misma forma que tú desarrollas otros pasatiempos que otras personas no comparten.

También tu ex-pareja termina contigo y es mejor mantenerse separados por un tiempo mientras ambos dejan ir el pasado. Es difícil que una herida cierre si a diario le estás metiendo una cuchillada para confirmar que aún duele. Si tienes problemas para dejar ir a tu ex, echa un vistazo a la guía para solucionar tu problema (haz click).

La forma más natural de que las personas te dejen pero de las más dolorosas es cuando mueren. Esto es parte del proceso de la vida y por más que nos duela, tenemos que aceptar el dolor y aprender a vivir con él. En general, la mayoría de las personas que murieron habrían deseado que los recuerdes con sonrisas y que continúes tu vida haciéndola valer mucho, de esa forma su recuerdo se vuelve inspirador; como podemos saber esto? Fácil, así es como la mayoría de los que seguimos vivos queremos que nuestros seres queridos procesen nuestra muerte.

Para ayudarte con esto te sugiero echarle un vistazo a mi artículo para lidiar con las etapas del duelo: superando una pérdida (haz click).

4. Perdona el pasado

Este es talvez el punto más difícil porque es el más realista y fácil de explicar, pero los humanos tenemos problemas procesando la realidad: el pasado ya se cerró, lamentar el pasado no te ayudará a construir un mejor futuro. Aprender del pasado y cerrar el proceso de aprendizaje es lo que te permite crecer y construir un mejor pasado.

Empezaré con los ejemplos:

  • Cada vez que te reprochas no haber salido con la chica de tu clase
  • Cada vez que te reprochas no haberte llevado la sombrilla aun cuando lo pensaste en la mañana
  • Cada vez que te reclamas no haber sido mejor en algo cuando hubo la oportunidad
  • Cuando te reclamas no haber dicho algo a alguien a quien ya no se lo puedes decir

Como siempre, parecerá que mis ejemplos son exageraciones, excepto el ejemplo con el que te relacionas. Te aseguro que estos ejemplos son reales y hay muchas personas que enfrentan estas cruces a diario. Las llamo cruces porque son pesos que diariamente cargan y continúan agregando más peso emocional sobre sus espaldas.

Es natural y saludable arrepentirse de errores, pues es la forma en la que aprendemos. Pero es importante terminar el proceso y convertir estos arrepentimientos en lecciones que puedas aplicar en tu vida, no como reproches, sino como reglas básicas.

Déjame reescribir mis ejemplos como reglas básicas para llevar tu vida:

  • Si una chica te atrae y eres libre para invitarla a salir, solo inténtalo, en el peor caso te rechaza y algo de experiencia ganas.
  • Si sientes que necesitas una sombrilla llevala contigo. O deja una sombrilla en tus lugares comunes para emergencias: tu auto, escuela, casa, trabajo, etc.
  • Puedes mejorar en lo que quieras. Investiga, lee y continúa mejorando. Nunca dejes de trabajar en ti mismo.
  • Si quieres decir algo a alguien, lo piensas al menos tres veces, no es ofensivo y sientes que tanto tú como la otra persona se benefician de lo que quieres decir, dícelo. Algunas cosas que no hay que pensar mucho para decirlo: cuánto quieres a las personas, qué tan bien lucen y el buen gusto que tienen en algo.

Algunos tips adicionales para perdonar el pasado: dejando ir el pasado sanamente (haz click).

Conclusión

Descubrirás que aplicar estos cuatro puntos te liberará de grandes pesos en tu vida y puede ayudarte a trabajar más en tu persona.

Cuando dejes ir personas u objetos de tu vida, solo estás abriendo espacio para nuevas experiencias y riquezas (no necesariamente materiales) de tu persona actual. Tú ya no eres la persona de tu pasado, así que deberías darte espacio para obtener lo nuevo que tu persona del presente y futuro merecen y encontrarán en la vida. Antes de darte un ejemplo, te recomiendo la guía que me ha permitido rediseñar mi propia vida: sé el maestro de tu destino (haz click).

Te dejo con una metáfora: haces tus compras en el supermercado y a la hora de cancelar tus compras luces y sirenas se activan! Eres el ganador de la promoción cliente 10,000,000 de la cadena de supermercados. Además de la sorpresa y lluvia de confetti, te has ganado un Aston Martin edición especial. En ese momento detienes la celebración y les dices a todos: muchas gracias, pero no tengo espacio en mi casa para el auto, ya tengo una bicicleta en el garage.

Es una mala metáfora, pero la vida de muchos se refleja exactamente en esta metáfora. Cuando van por la vida sin esperarlo oportunidades increíbles se abren y las dejamos ir, solo porque no tenemos espacio para tomarlas.

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