Curando la depresión: mantenerse haciendo lo mismo esperando diferentes resultados

Alguna vez te has encontrado en una situación dura en la que sientes que todo esto lo has vivido antes? Aún más frustrante, sientes que debiste estar esperándolo por que no es la segunda vez o tercera vez que pasa, puede ser la millonésima vez que pasa y aún así no estabas esperándolo. No hiciste nada para evitarlo y una vez más encuentras los mismos problemas y las mismas consecuencias amenazándote.

En esta serie de tres entradas te he dado algunas herramientras para trabajar en tus hábitos y en lo que haces a diario que podría estar afectando tus emociones y llevándote a una depresión. Si es tu primera vez en mi blog o no viste las dos entradas anteriores, entonces te sugiero echarles un vistazo para que entiendas el enfoque desde el que estamos abordando la depresión en estas entradas:

  1. Normalizar la negativo de tu vida «haz click para leer más»: en esta entrada discutimos como tendemos a aceptar lo negativo que nos pasa como inevitable y como una fuerza constante y definitiva en nuestra vida. Tienes más control en tu vida del que crees, así que toma las riendas de tu vida y llévala donde quieres.
  2. La influencia de otras personas en tu vida «haz click para leer más»: invertimos tanto tiempo de nuestras vida pensando en lo que los demás opinan de nosotros y qué tanto se preocupan de nosotros que no dejamos tiempo para pensar en nosotros y diseñar la vida que deseamos y como alcanzarla.

La entrada de hoy está enfocada en que busques romper patrones, encuentres lo que una y otra vez se repite en tu vida y que puedes evitarlo con tan solo tomar control de tu vida. Algunos ejemplos:

  • Tus relaciones son con parejas abusivas que siempre sacan provecho de ti
  • Tu trabajo/tareas se acumulan y siempre estás corriendo contra fechas límites
  • Te encuentras al final del mes buscando quién te preste dinero o simplemente no puedes salir con tus amigos pues tu presupuesto no te lo permite
  • Tu ansiedad te evita tomar oportunidades laborales y personales que parecen únicas

Antes de seguir con el proceso para identificar y solucionar patrones que mantienes repitiendo y que te consumen en la depresión, es importante que hablemos del último ejemplo de arriba. Si sufres de ansiedad puedes tratarla y hasta curarla con tan solo adquirir y seguir la guía comprobada para la cura de la ansiedad generalizada de la doctora Estér. Si aún tienes duda de si sufres de este padecimiento que aflige a millones de personas en el mundo y muchas veces pasa sin ser diagnosticado, entonces echa un vistazo a los síntomas en este artículo: ver síntomas y luego continuar leyendo «haz click». Por otra parte, si sabes de lo que te hablo y sólo buscas una solución a esta condición que te ha privado de la felicidad, entonces echa un vistazo a la guía y como adquirirla en este otro enlace: visitar guía de cura de la ansiedad generalizada «haz click».

Ahora bien, para el resto de nosotros que nuestra depresión es el resultado de lo que nos continuamos haciendo a nosotros mismos día tras día. Los siguientes párrafos te presentan una sugerencia para escapar de la prisión que tú mismo has estado construyendo y en otros casos evitar que ese hoyo que hemos estado cavando se convierta en nuestra tumba. Sé que hay diferentes tipos de depresión, y no pretendo que estas sugerencias sean una solución para todos, pero sé que ayudará a muchos, como en su momento algunos consejos me ayudaron a mí. Si te interesa conocer mi historia de uno de mis episodios más oscuros de depresión, echa un vistazo al enlace: cómo escapé al hoyo negro de la depresión «haz click».

El ciclo

La mayoría de nuestros problemas son consecuencia de nuestras propias decisiones y acciones. Aunque hay muchos factores sobre los que definitivamente no tenemos el control, tomar conciencia y corregir las consecuencias de tus acciones puede simplificar y resolver el 80% de tus problemas diarios.

Aún teniendo ese hipotético control sobre lo que está al alcance de tus acciones, es fácil que los planes no salgan de acuerdo a lo planeado y una vez más hayan consecuencias negativas. Aquí es donde está la posibilidad de entrar en un ciclo o simplemente aprender y evitar que se repita, pero esto es la siguiente sección. Así que exploremos el riesgo del ciclo.

Para este artículo definiremos un ciclo como una serie de circunstancias y acciones que se repiten una y otra vez, aún cuando los actores, condiciones y una serie de acontecimientos sean diferentes. Por ejemplo, pensemos en un trabajo donde tienes una entrega el próximo miércoles, y por la importancia de la entrega no has hecho nada más que enfocarte en ella por las pasadas dos semanas y otras asignaciones y entregas también se acumulan. De hecho, una vez que puedas hacer esa entrega el miércoles, sabes que tendrás que apresurarte a trabajar en la entrega del viernes y la que ya se avecina para el lunes siguiente. En este escenario siempre te encuentras contra reloj, tratando de escapar de las fechas límites, sabiendo que al cumplir habrá otra casi inmediatamente detrás.

Vamos con otro ejemplo con el que muchos se relacionarán: empiezas una relación pensando que esa persona es perfecta, es todo lo que habías soñado y más, pero al cabo de dos semanas la persona deja de ser tan especial y hasta parece estarte evitando. Parece que se apagó la llama así de rápido y la otra persona está tratando de escapar o simplemente no le importa. Si te has encontrado en este caso, tal vez valga la pena echar un vistazo a mi artículo sobre como alejas a las personas que te atraen «haz clic para aprender más». Lo malo de este escenario es que no es la primera vez que te pasa, parece que es la historia de tu vida; de hecho así es como muchos describen su vida romántica.

Las malas noticias es que muchas veces el ciclo es tan claro y repetitivo que te percatas de él aún antes de leer este artículo y sientes que es una maldición gitana o algo así. Veamos una forma racional de vencer esta maldición gitana.

La salida

La salida es romper el ciclo, es salirse de la rueda de hamster y dejar de estar corriendo en un solo lugar.

La salida de cada ciclo es diferente y depende de las condiciones y la situación. Sin embargo, hay algo que todas estas salidas tienen en común: la salida es la oportunidad de escapar el ciclo y puede requerir más energía que dejarte llevar por la inercia. Romper un ciclo representa esforzarse por enfrentarse a una nueva situación que no has experimentado antes, dado que usualmente antes en el ciclo seguías las acciones que te condenaban a volver a repetir el ciclo.

Muchos ciclos en nuestra vida tienen el propósito de enseñarnos algo, son oportunidades para mejorarnos y para crecer. A pesar de ello, muchos ciclos nos atrapan y se convierten en cruces con las que cargamos y en lugar de enseñarnos algo, se convierten en tortura constante.

Un ejemplo de salida a muchos ciclos que marcan nuestros propios fracasos y por consiguiente nuestras depresiones es tomar acción y control de nuestras rutinas diarias. Por ejemplo la guía maestro mental te ofrece la oportunidad para reprogramar tu mente y tu rutina ayudándote a superar ese 80% de tus problemas de los que hablábamos arriba. Echa un vistazo a la guía aquí: maestro mental «haz click».

Básicamente la salida es identificar los ciclos en tu vida para poder romperlos. La salida no será obvia, pero si logras encontrar la sucesión de eventos que componen el ciclo podrás encontrar alternativas en cada evento e intentar esas alternativas para evitar caer otra vez en los eventos que son consecuencia de esas acciones.

La trampa

Al romper un ciclo siempre habrá una trampa esperándote a la vuelta de la esquina: es fácil volver a caer en los ciclos.

Una vez que hemos caído en un ciclo en nuestras vidas, aún cuando logremos romperlo y encontrar la salida que te describía en la sección anterior. Es aún más fácil volver a caer en este ciclo que la primera vez que lo hicimos. La razón es simple, cada vez que repetimos el ciclo se vuelve más natural y más familiar, así que si dejas la inercia de tus acciones o la familiaridad de las malas decisiones implantarse en tu rutina, volverás a caer nuevamente.

Toma constante vigilancia y mejora continua mantenerse alejado de un ciclo del que ya logramos salir. Para eso te voy a dar una lista de tips que puedes encontrar útiles:

Identificar a los actores involucrados en tus ciclos: si pones siempre a una persona en la misma situación, es posible que actúen muy similarmente. Algunos amigos nos aprecian, pero puede ser que siempre nos aconsejen mal debido a sus propias personalidades o propios intereses. Una amiga de mi novia parece que siempre desea vernos peleando y por eso trae a la mesa temas de conversación relacionados con las parejas anteriores de mi novia, aún cuando mi novia claramente no desea hablar al respecto.

Identificar los disparadores de tus acciones: de la misma forma que identificas que jugar con un encendedor cerca de contenedores de gas o gasolina puede ser un peligro para ti; puedes identificar que acciones y momentos son los que disparan tus acciones. Por ejemplo, que situacions crean mayor estrés o te hacen más susceptible a discusiones o a depresiones. Identificar estos disparadores puede ayudarte a evitarlos.

Identificar la salidas a los ciclos: si ya resolviste un problema una vez, lo puedes hacer de nuevo. Si nuevamente te encuentras en esa situación de la que deseas escapar, sólo debes recordar qué hiciste la última vez que estuviste ahí y que realmente te ayudó a salir del problema.

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