Curando la depresión: 3 formas en las que te haces daño

La entrada de hoy será violentamente honesta. Hoy quiero abrirte los ojos a como tú tomas acciones y decisiones que terminan consumiéndote más profundamente en la depresión (sea por enfermedad o sea por estado de ánimo). Mi intención lejos de hacerte sentir culpable por estas acciones, es darte la oportunidad de que puedas escapar del círculo vicioso y logres liberarte del peso que te está hundiendo en el océano de la auto-lástima y las limitaciones que tú te impones.

Te aseguro que al menos un cuarto de las personas que tienen problemas emocionales y se beneficiarían de leer este artículo, después de leer el primer párrafo decidieron no seguir leyendo y siguieron su búsqueda por artículos que los depriman aún más u optaron por hacer el bookmark y tratar de leer el artículo otro día que tengan mejor estado de ánimo. Y parte de esto es lo que debemos corregir, para muchos sería suficiente echar un vistazo a la guía para superar la ansiedad y estrés que sugiero en este enlace: superando la ansiedad y el estrés «haz click».

Somos el resultado de lo que aprendimos en casa, de nuestras familias, amistades y especialmente de las experiencias que acumulamos. Sin embargo, si te dedicas a acumular experiencias negativas, es bastante difícil que tu perspectiva sea optimista o siquiera puedas sentirte positivo cuando en gran forma a lo único que te expones es a un mundo tóxico. Básicamente, es difícil mantenerse seco cuando vives debajo de una cascada. En la entrada de hoy analizaremos de qué formas estás alimentando hábitos negativos y como te estás imponiendo tus propios límites simplemente por la forma en la que decides interactuar con el mundo.

1. Asumir que lo más negativo es lo más real

El universo es bastante frío, a pesar de todos los mensajes inspiracionales que las personas pegan en sus muros de Facebook, Tumblr o hasta Instagram. La verdad es que diariamente hay sucesos violentos, duros, y hasta crueles. Pero esto no es toda la realidad, hay muchos otros eventos sucediendo diariamente con la misma fuerza pero en la dirección opuesta, lo que consideraríamos positivo y hasta optimista. Es decir, hay talvez tantas o más buenas noticias que malas noticias (sé que debes estar diciendo que eso es mentira, así que sigue leyendo).

Aquí es donde viene lo importante de este punto: la mayoría de la sociedad reacciona más a lo negativo y prefiere de cierta manera las malas noticias. En palabras de la prensa: las buenas noticias no venden. El cerebro humano ha evolucionado para darle mayor prioridad a lo negativo que a lo positivo.

En mis entradas siempre trato de mantener un tono de positivo a neutral, es decir, dando los hechos y que las personas escojan cuáles quieren leer de acuerdo a lo que necesitan. Sin embargo, después de estos años de estar escribiendo y notando cuáles temas atrapan el interés de los lectores, te confieso que entre más negativo, crudo o hasta exagerado sea, más lectores y más comentarios recibo sobre el artículo. Si eres chico, sólo mira otra de mis entradas con más visitas sobre como convertirte en un seductor, exitoso y atractivo «haz click».

Si aún no te convenzo, puedo darte una lista de hechos pasando alrededor del mundo sobre los que no vemos mucho en las noticias, pues los reporteros saben que una inundación matando a 10 personas atraerá mucha más atención que los miles de personas que están recibiendo mejor alimentación en un lugar remoto o que el número de personas muertas por guerras es mucho menor hoy en día que hace 200 años. No escribiré mucho al respecto, pero puedes echar un vistazo a este reporte escrito cada año por la fundación de Bill Gates dando buenas noticias: Carta de la fundación Gates «haz clic».

Qué hacer?

Ahora que estás consciente de esta forma en la que el mundo te va a alimentar más noticias negativas de las que necesitas y que tu cerebro va a enfocarse 4 veces con más fuerza en lo negativo que en lo positivo, entonces es hora de tomar acción.

Porque insistes en leer el períodico o ver las noticias si lo único que te darán a consumir son malas noticias en las que muy posiblemente no tendrás niguna influencia o podrás hacer mucho? A todos nos enseñan desde pequeños que leer el períodico o mirar las noticias es una responsabilidad para informarnos, pero cuando esta información es sólo para perjudicarte, tu responsabilidad es al menos tomar menores dósis de este “veneno”.

Te voy a poner un ejemplo sencillo y proponerte un experimento que puedes realizar cuando desees y por tanto tiempo como desees. Se trata de consumir menos Facebook, pues hoy en día muchos de los que no ven los noticieros o leen los períodicos, obtienen su información del muro de Facebook, lo cuál es aún peor pues un buen porcentaje de lo expuesto en Facebook pasa sin ningún filtro, control de calidad o cualquier medida para capturar mentiras o distinguir lo que es real de lo que es una trampa o perpetuación de rumores.

El experimento que te propongo es simple, empieza por tomarte una semana de vacaciones de Facebook, noticias en la radio, televisión y períodicos. Contrasta como te sientas al final de esa semana, al principio será difícil porque muchos tenemos esa comunicación incrustadas en nuestras vidas de tal forma que se convierte en un vicio estar constantemente revisando el muro de Facebook como una forma de escapar a otro mundo. Si tienes problemas controlando tus costumbres o deseas cambiar tus hábitos, puedes empezar por intentar seguir la guía maestro mental que te puede ayudar a cambiar como percibes y diseñas tu mundo, y si te intriga porqué uso la palabra diseñas, sólo mira la descripción de la guía aquí: convierte en el maestro de tu destino «haz click».

Conclusión

Por esta entrada sólo quiero dejarte esto para pensar, tú decides si quieres continuar llenando tu mundo con esta información que podría ser falsa o si buscas opciones para romper el ciclo y reducir el estrés, la ansiedad y lo que realmente consume la felicidad de tu vida sin que lo disfrutes.

En mis próximas dos entradas te daré estos temas:

2. Te embarcas en discusiones con personas a las que no les importa tu opinión, la discusión te desgasta y destruye tu propia imagen personal.

3. Te mantienes haciendo lo mismo esperando diferentes resultados cada vez.

Tú decides si quieres cambiar estos hábitos o si simplemente te mantendrás haciendo lo que has hecho hasta ahora y esperas a que la depresión se desaparezca por arte de magia. Tú decides y como el resto en tu vida, sólo tú vivirás con las consecuencias de tus decisiones; sin embargo, te sugiero suscribirte a este blog y echa un vistazo a los métodos y experimentos que tengo para sugerirte y tratar de mejorar la forma en la que disfrutas esta vida en estas dos entradas que están por ser publicadas en las próximas semanas.

Un comentario en “Curando la depresión: 3 formas en las que te haces daño

  1. […] Esta es la segunda entrada de tres artículos en los que directamente te diré lo que necesitas escuchar para empezar cambios en tu vida que puedan ayudar a tu depresión. Reconozco que muchos casos de depresión necesitan tratamientos mucho más específicos, pero como te decía en la entrada anterior, hay muchas actitudes y hábitos que estás escogiendo en el día a día que no están ayudando a tu condición. Te recomiendo leer mi entrada anterior con algunas sugerencias para lo que escoges en el día a día y un reto que puede cambiar tu estado de ánimo, mira mi artículo: 3 formas en las que te haces daño «haz click». […]

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